
Pierre Muller fundó AGECO para ayudar a propietarios de tierras, en el sur de Europa y más allá, a crear fincas que se sostengan en el tiempo, tanto ecológica como económicamente. Diseña sistemas agroforestales para viñedos, olivares, huertos frutales y fincas mixtas, normalmente de entre 1 y 40 hectáreas, donde árboles, cultivos, cubierta vegetal y pastoreo se planifican para sostenerse mutuamente en lugar de competir.
Su enfoque es práctico ante todo. Cada diseño empieza por leer un terreno concreto: sus suelos, su agua, su exposición, sus vientos y las personas que lo cultivan. AGECO diseña ecosistemas funcionales, no utopías. Un sistema tiene que producir un rendimiento agrícola real y seguir siendo manejable por quienes conviven con él, o no es un diseño que merezca proponerse.
Parte de la investigación más rigurosa sobre agroforestería y suelos mediterráneos se publica en francés y rara vez llega a quienes trabajan en inglés o catalán. Pierre trabaja en catalán, español, francés e inglés, y parte de su labor consiste en trasladar ese cuerpo de conocimiento, sobre el espaciado de cultivos arbóreos, la biología del suelo, la hidrología y la resiliencia al fuego, a diseños que los agricultores puedan usar de verdad, sea cual sea el idioma en que trabajen.
Pierre llegó a la agricultura por un camino inesperado. Una carrera en la hostelería de lujo internacional le mostró, de cerca, lo frágil y derrochadora que puede ser una cadena alimentaria larga. Eso es lo que dirigió su atención hacia la soberanía alimentaria y hacia sistemas agrícolas pensados para la resiliencia y no para el desperdicio.
Su agroecología no es teórica. Pierre ha trabajado desde dentro de fincas y explotaciones agrícolas diversas, convencionales incluidas, poniendo a prueba los métodos regenerativos frente a una presión económica y operativa real. Por eso AGECO diseña teniendo en cuenta las limitaciones reales a las que se enfrentan los agricultores, y por eso sus propuestas están hechas para sostenerse fuera de las condiciones ideales, no solo sobre el papel.
Su conocimiento se asienta también en años de aprendizaje directo junto a agricultores, biólogos y practicantes de la agroecología, entre ellos Rosemary Morrow, Robyn Francis, Clea Chandmal, Eric Escoffier y Pascal Depienne. Ha trabajado junto a consultores en viticultura y agroforestería como Pascal Madevon, Alain Malard y Rico Zook.
Su recorrido en el vino ha atravesado varios terruños. En el valle del Okanagan perfeccionó su oficio en Uppercase Winery, entre innovación y tradición. En Châteauneuf-du-Pape profundizó su savoir-faire en Maison Brotte, una de las denominaciones más exigentes del mundo. En Fully, Suiza, se unió a Pierre-Elie Carron y conoció la precisión que exige la viticultura de montaña. Cada etapa moldeó la forma en que hoy lee un viñedo: como un sistema funcional y como un diálogo con la tierra.
Junto a su trabajo en Europa, Pierre ha llevado a cabo proyectos de campo y de enseñanza en Canadá, La Reunión, Madagascar, Colombia, Nicaragua, Honduras, India y Polinesia. Habla con fluidez inglés, español y francés.
Regeneración de viñedo, Canadá. Rediseño de un viñedo de 4 hectáreas integrado con flora autóctona dentro de una reserva natural de 200 hectáreas, para recuperar la biodiversidad y la función del suelo. Presentado en el documental Otherwise: Living in Harmony, episodio 5, «Regenerative systems».
Transición de cultivos, La Reunión. Acompañamiento a agricultores en el paso del monocultivo de caña de azúcar a un policultivo diversificado, construyendo varias fuentes de ingreso en lugar de una sola.
Cooperación entre trabajadores agrícolas, valle del Okanagan. Creación y coordinación de un sindicato multicultural de trabajadores de huertos y viñedos, organizado en torno a condiciones justas y al intercambio de competencias.
Hotel ecológico, León, Nicaragua. Construcción de un hotel de bajo impacto vinculado a una economía circular local y a la transformación alimentaria de alto valor.
Revitalización rural, Alta Garrotxa. Acompañamiento a la repoblación y el desarrollo de comunidades de montaña, incluida la conversión de una masía milenaria en finca colectiva y plataforma de aprendizaje en torno al bosque.
Docencia. Cursos de agroecología y permacultura en Francia, España, Honduras y Madagascar.

Con base en el Empordà y la Garrotxa, AGECO acompaña a viñedos, olivares, huertos y fincas agrícolas en su transición hacia sistemas más resilientes, autónomos y rentables.
El trabajo combina agroecología y diseño en permacultura: cuidado del suelo y de los árboles, gestión del agua, selección de especies y una implementación por fases que un propietario puede seguir temporada a temporada.
AGECO no vende un modelo único. Cada diseño depende del contexto de la tierra y de las personas que la trabajan. El objetivo es claro: dejar el suelo, la finca y las personas en mejor estado del que se encontraron, con un sistema que se financia a sí mismo y genera ingreso estable a largo plazo.